--FICHAS DE PLANTAS
-- - - - - - - - - - - - - - - -

Echinodorus grandiflorus 

Sinonimia: Echinodorus argentinensis

Nombre común: Cucharero

Su área de distribución es bastante dilatada, ya que cubre un territorio que va desde Florida, Venezuela, hasta el sur de Argentina.

Progresa en hábitats acuosos y enlodados, siempre cercanos a cursos de agua, como lagunas, orillas de ríos, charcas o pantanos.

Pertenece a la familia formada por la Alismataceae, que aglutina a un gran buen de géneros de naturaleza acuífera.

Es de cultivo muy sencillo, aunque de crecimiento calmado, suele producir un o dos hojas al mes.

Esta planta de hermosas hojas ornamentales tiene un uso para entornos bien concretos, especialmente húmedos, donde prosperan especies conocidas como palustres o ribera.

Las palustres o ribera son plantas que no necesariamente tienen que desarrollarse en aguas permanentes porque pueden llegar a pudrir sus raíces, pero sí requieren un suelo húmedo y blando que no se seque jamás.

Esta especie se desenvuelve en las mismas condiciones que otras especies de idénticas necesidades, entre otras muchas encontramos: la Colocasia, Cyperus, Zantedeschia, Gunnera, etc..

La mata alcanza un tamaño medio, bueno para estanques, pero demasiado voluminoso para cultivar en un acuario convencional. En ese caso es preferible optar por otras plantas más ajustadas en tamaño.

El follaje surge desde la base, largos peciolos erectos que pueden sobrepasar el metro de altura, sostienen grandes hojas ovaladas y acabas en punta roma, la nerviación bien visible en el haz y destacado en el envés atraviesa toda la lámina.

El follaje de color verde intenso y lustroso, puede presentar en ocasiones pequeñas manchas irregulares.

Produce largas varas florales desprovistas de hojas, que se ramifican y originan en diferentes puntos del tallo grupos de flores de color blanco y una corona central amarilla rodeada de numerosos filamentos.

Además de necesitar un suelo rico en materia orgánica, es importante que reciba una luz intensa, pero no los rayos directos del sol.

En las zonas con peligro de heladas es aconsejable mantener esta planta en una maceta, para poder sacarla y resguardarla en los periodos poco propicios.

Las plantas cultivadas en macetas se deben abonar periódicamente con un fertilizante rico en hierro, de esta forma se desarrollarán de manera lozana.

En un entorno altamente húmedo las hojas caídas y otros elementos deteriorados suelen corromperse con mayor facilidad, por ese motivo, es primordial eliminarlos, ayudando a que el área se encuentre siempre limpia.

Por lo demás, no es una planta sensible a las enfermedades ni al ataque de plagas habituales, sobre todo si está bien nutrida.

Se reproduce de modo admirable tomando unas cuantas hojas con su porción natural de raíces, tras lo cual, se planta en un contenedor o suelo y se trata como una planta adulta.



No hay comentarios:

Blog Widget by LinkWithin